Muchos son los que compararon la ley que EE UU quiere poner en práctica para regular (mejor dicho prohibir) las apuestas online, con la polémica e ignorada por muchos, Ley Seca de los años veinte.
Es que se estima que sólo en EE UU son casi 3.000 los sitios de juego y apuestas online, que movilizan nada más ni nada menos que 14 mil millones de dólares por año.
Con estos datos, podemos suponer que no sólo les resultará difícil evitar que éstos dejen de funcionar, sino que parece imposible que los usuarios lo resuelvan "simplemente" utilizando los otros 2500 sitios que funcionan desde servidores que están fuera de ese país.
Sobre todo, conociendo la forma en que pretenden lograrlo: declarando ilegal, para los bancos y compañías de tarjetas de crédito, gestionar pagos por y para sitios de apuestas online.
Dado el alcance de usuarios que se verían perjudicados por la nueva reglamentación, la propuesta que ha salido al ruedo, de la mano de los amantes del poker, es que en lugar de prohibirse, puedan convertir esta práctica en una actividad regulada.
Según el periódico La Vanguardia, Frank Fahrenkopf, presidente de la Asociación de jugadores de Estados Unidos, declaró: "Hubiera sido mejor poner en práctica una comisión federal para estudiar los juegos en Internet (...) con una tasa apropiada".
En tanto que Ken Weizber, del portal Eye on Gambling, llevó a otro territorio las conjeturas sobre la aplicación de esta ley, y opinó que se trata nada menos que de una iniciativa del Partido Republicano, para satisfacer a "su sector electoral religioso".
Cambiando de continente, en el caso de España, los sitios de Internet para apuestas, alcanzan no sólo a los juegos de azar, poker, blackjack,ruleta, dados, bingo, tragamonedas, backgammon, euromillones, bacara, etc., sino también a los deportes y loterias como la primitiva, la bonoloto, la quiniela o el todo nuevo lototurf (apuestas a caballos)
En este sentido, la Asociación Española de Apostadores Deportivos por Internet (AEDAPI) sostiene que ha lanzado desde hace tiempo el reclamo para una regulación "clara" en la materia que permita a las casas de apuestas online situarse al nivel de las tradicionales, cuya actividad está regulada y normalizada a nivel social y legal.
Esta entidad estima que su actividad moviliza "255 millones de euros al año y genera una inversión promocional en medios de más de 33 millones de euros". La estrellas de esta rama de las apuestas online son las relacionadas a juegos de fútbol. Detrás de éstas les siguen las de tenis, golf, automovilismo y, ganando cada día más adeptos, las apuestas sobre partidos de pelota vasca.
Esas no son todas las opciones. Internet permite apostar online desde política, por ejemplo para el resultado de las elecciones; hasta sobre ganadores de concursos televisivos. Muchos usuarios llegan a considerar las apuestas deportivas como un negocio, en tanto que cada vez es mayor la cantidad de jóvenes que, utilizando métodos estadísticos, intentan obtener suculentas sumas de dinero.







